Hay personas que se hacen a sí mismas. Son esas personas que, estando en el suelo, se levantan tan rápido que ni siquiera puedes saber cuántas veces se habrán caído. Esas personas que te miran con un brillo especial en sus ojos porque están continuamente luchando, esas personas que te animan aunque estén muriéndose por dentro.

Me gustan esas personas, capaces de levantarte con sólo su presencia, las que te dan la mano y te dicen «Arriba, esto sólo es un rasguño, vendrán tiempos mejores, te lo prometo».

Son esas personas con sonrisas y ojos de valentía que han arado tierras áridas, sabiendo que la cosecha sólo llegaría para el que siguiera arando, aunque la tierra estuviera seca y sin fruto. Los que no se rinden, esos son los que me emocionan.

Cuando hay fuego echan agua, cuando hay nieve y todo está helado saben poner un poco de calor en el ambiente. Son maestros de los cinco elementos y Guardianes de la Tierra.

La tierra no pertenece al hombre sino el hombre a la tierra – Gran Jefe Blanco

Cuando hay amargura en su entorno, dulcifican el espacio a través de la compasión y generosidad que emanan. Cuando hay seriedad y tristeza a su alrededor, lo impregnan todo de vida y saben compartir la sal de los dioses con el mundo.

Usan el aire para dejar pasar todo aquello que no vale la pena en la vida. Saben disfrutar de la tierra y de todo lo bello que este hermoso planeta nos da, cuidan los árboles, las flores, las montañas, se bañan en el mar y disfrutan como si no hubiera un mañana porque saben que sólo existe HOY.

Ellos tienen una razón por la cual existir, igual que tú.
Recuerda la misión por la que estás aquí.

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