Siempre he pensado que en cada amanecer hay una primavera, un secreto del alma, un poema donde se encuentra la oportunidad de volver empezar. En cada amanecer hay belleza, en cada amanecer podemos encontrar un regalo y sólo depende de nosotros estar abiertos a dicha experiencia.

El Secreto está en detenernos, el secreto es escuchar el susurro que nos habla al oído, el secreto es entender el idioma de nuestra esencia interna.

Por eso quiero pedirte unos minutos de tu tiempo ¿te los vas a permitir?

Mira dentro de ti por si hay algo que recorre o eriza tu piel, quizás una lección no aprendida, quizás un recuerdo olvidado que te pertenece. Quizás y solamente quizás esperamos algo que venga de fuera, pero la solución está dentro de nosotros.

Sabes a lo que me refiero ¿verdad?

Me sigues?        

Porque al final la vida nos pide a gritos escucharnos.

Comparto contigo mis reflexiones y descubrimientos.

Creo que ya me he enterado de qué va esto,
esto va de no perder el ritmo,
esto va de ser fuerte,
esto va de marcar el paso,
esto va de ir al compás,
esto va de inventarse la letra,
va de tocar nuevas melodías.

Va de que no te cojan desprevenido, va de sonreír, aunque duela, va de echarle ganas, aunque no las tengas, va de confiar en ti mismo, de hacerte un guiño por todas las victorias conseguidas, va de ponerle sentido del humor, de mirarte al espejo y decirte esto no va a poder conmigo, va de darte una palmadita en la espalda, de no perder la esperanza, de la fuerza de voluntad que le pongas a las cosas.

¿Va contigo?

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