Cuánto le pedimos a la vida

Le pedimos mucho,

Todas nuestras expectativas

Todas nuestras fantasías e ilusiones

Pensamos que todo tiene que materializarse

Pero se nos olvida que a veces las cosas que no suceden son por algo

De la misma forma lo que ocurre y no esperamos tiene una razón de ser

¿Quién sabe si esas expectativas que tenemos son lo mejor para nosotros?

Quien sabe realmente si eso que deseamos y nos sucede es una bendición o una maldición

Quizás sea mejor descansar en la idea de que la vida es sabia, de que la vida sabe lo que hace y que nos acerca de una manera u otra a las mejores y mayores posibilidades de nuestra realidad o al menos las que necesitamos para evolucionar.

Soltemos todo el control, soltemos todo lo establecido milimétricamente en nuestra mente.

Tenemos que aprender a vivir, a sorprendernos con los milagros diarios, a saber, enfocar la oscuridad disfrazada para transformar en luz y seguir caminando confiando en el proceso. En este proceso llamado VIDA

Mi abuela siempre decía en una vida hay muchas vidas. Cuánta razón tenia

Hay tiempo para todo, pero no estamos para todo, ni para todos

La vida se encarga de filtrar nuestras experiencias y seleccionar aquellas que nos contribuyan a mejorar y a crecer porque de eso se trata. Aprender a ser mejores que ayer, a valorar quienes somos en esencia, a ver un pedazo de cielo en cada experiencia, a florecer una vez que hemos marchitado porque solo así tiene sentido volver a regar nuestro propio jardín donde nacen flores cada día

Y si, a veces hay momentos difíciles que deseamos que pasen pronto pero aun así merece la pena hoy aquí y ahora.

Idealista, así me llaman muchos

Bendito idealismo querer crecer, correr sin nada puesto pensando que mejores cosas que llegarán

Llevar el corazón de escaparate sin entregarlo es como tener dos hermosas piernas y estar sentados todo el día

¿Cómo desaprovechar esta oportunidad que tenemos por temor?

Dar Gracias por todo lo que somos ya es suficiente para sonreír siempre

Aprovecho para compartir contigo un texto de Hermann Hesse

«La vida de cada hombre es un camino hacia sí mismo, el intento de un camino, el esbozo de un sendero. Ningún hombre ha llegado a ser él mismo por completo; sin embargo, cada cual aspira a llegar, los unos a ciegas, los otros con más luz, cada cual como puede. Todos llevan consigo, hasta el fin, los restos de su nacimiento, viscosidades y cáscaras de un mundo primario. Unos no llegan nunca a ser hombres; se quedan en rana, lagartija u hormiga. Otros son mitad hombre y mitad pez. Pero todos son una proyección de la naturaleza hacia el hombre. Todos tenemos en común nuestros orígenes, nuestras madres; todos procedemos del mismo abismo; pero cada uno tiende a su propia meta, como un intento y una proyección desde las profundidades. Podemos entendernos los unos a los otros; pero interpretar es algo que sólo puede hacer cada uno consigo mismo.”

Comentarios

Únete a la conversación